sábado, 23 de mayo de 2009

Las Apariencias Engañan?

Quien podría imaginar que debajo de una imagen, cualquiera que esta sea ( fachosa, andrajosa, muy elegante, hasta dandy si se permite el término) exista una persona completamente diferente a la que la primera impresión te da al verla. Hace algunos días, platicaba con un buen amigo afuera de un nosocomio y a dicho santuario de la salud concurrian en ese momento varios médicos con los más disímiles atuendos, la mayoría enfundados en su característica bata blanca por demás pulcra y bajo este signo inequívoco de la profesión ( aunque he de aclarar que me siento por demás ofendido cuando veo ataviados con este pedazo de tela blanca característica a químicos, técnicos en inhaloterapia, mecánicos y lo más hilarante, carniceros y hasta mecánicos ), su camisita con corbata con todas las tonalidades y combinaciones que se le puedan a uno ocurrir. En ese preciso momento hizo su aparición en Dr X, bajando de su carro deportivo europeo (SAAB, para ser exactos) de un modelo más o menos reciente, pero iba despeinado, vestido con una filipina tipo dentista( no es que tenga algo en contra de ellos, lo aclaro), sin camisa abajo de ella y su pantalon de vestir que se veía que había pasado sus mejores galas en tiempos previos y zapatos negros ya gastadones( ya se que pensarán : que víbora es este, pero yo mas bien lo veo como que soy OBSERVADOR, jaja). La cosa en cuestión es que mi amigo me pregunto si lo conocía y le dije que si, y que además debajo de esa facha se ocultaba uno de los mejores médicos que he conocido en mi vida. No voy a ahondar más en detalles, es curioso como la apariencia dice mucho de una persona, porque de no conocer su forma de trabajar, no creo que yo dejaria que me atendiera un médico que en su aliño no pone mucho empeño. Por otra parte, tenemos a los médicos fifí, esos que llegan en su Mercedes Benz del año, muy trajeados y sintiéndose la gran cosa, ganan mucho dinero , pero la realidad es que son miserables hasta con su familia, abandonando a sus hijos a la buena de Dios y si necesitan algún tipo de atención médica los llevan al IMSS para no gastar ni un peso en ellos. Hecha la mención de las historias de la vida real, que más bien parecen sacadas de un capítulo de la afamada serie La Rosa de Guadalupe o mejor aún de Mercado de Lágrimas, me pregunto, si entras a una joyeria: Todo lo que brilla es oro??
Sine qua non.

viernes, 22 de mayo de 2009

El inicio...

Hace apenas unos días, leí ensimismado, pasmado y verdaderamente alucinado, ciertas historias de las cuales conocía en algunas la esencia, en otras a los personajes de las abreviaturas e inclusive en unas cuantas más hasta llegaban a mencionarme, no por mi nombre , sino por mi parentesco con la autora de dichas vivencias.

Albricias.

Motivo de regocijo indescriptible el saber que alguien tan cercano a mi, tenia ese potencial increible de hacer pensar, reflexionar, recordar e inclusive ilusionarse con el poder de las letras.

Más emoción aún el que dicha estrella del firmamento literario en su versión electrónica, me sugiriera escribir algo en un espacio propio; después la incertidumbre o el temor a hacer algo verdaderamente chafa, burdo, vulgar , pues y finalmente al darse valor- sin alcohol de por medio, es prudente señalarlo- iniciar con estas letras ordenadas en forma de frases, nada célebres, por cierto.

Comenzaremos por retomar algo que me pareció por demás insólito, algo que para los cultistas de la música sería prácticamente un sacrilegio, vamos algo peor que la que para mi era la cumbre de toda la estupidez contenida en una frase que rezaba "Quiet Riot, tiene mensaje".

Resulta que cierta entidad nosológica embebida en un cuerpo humano, tuvo la brillante idea de ver que podia aprender al escuchar las 9 sinfonías de Beethoven.

Por vida de Dios, como dice el refrán , no tiene la culpa el indio...sino el que lo quiere educar ( bueno, no va asi, pero como decía el chapulín colorado, la idea es esa).

Este individuo, no va a aprender absolutamente nada ni aunque Beethoven hubiera escrito, como Joseph Haydn, mas de 100 sinfonías--( como agregado cultural es digno de mención, que el 31 de mayo de este año se conmemoran los 200 años del fallecimiento de este notable músico y compositor austriaco, conocido como el Padre de la Sinfonía)-- y se diera la tarea de escucharlas todas para "ver si aprendia algo". En ese momento, coincidí al pensar que nunca sería de sociedad, sin embargo luego de analizarlo concienzudamente durante 2 minutos llegué a la conclusión de que no podría ser ni de suciedad.

No creo que exista en este planeta un individuo que pueda aprender algo con el hecho de escuchar la música,( al menos algo que pueda aplicar a su cotidiana existencia, salvo que sea músico, compositor o concertista y que entienda de cuartetos, octetos, sonetos y todas esas cosas que los músicos saben y entienden.

La esencia de la música, incluso para los que la hacen, tocan o dirigen, va más allá de eso, es sentirla, disfrutarla, vivirla y en algunos raros casos verla u olerla( búsquese sinestesia ).

Remito a los lectores de este blog a esta página:http://www.youtube.com/watch?v=s8eigkwmMEo, para que tengan una idea más clara de lo que se puede aprender viendo y escuchando a Beethoven: Nada.

Los más aventurados podrán entonces amar a Beethoven o detestarlo para siempre, algunos más serán indiferentes o inclusive cambiaran la página al momento, pero siempre se quedarán con la idea de que en la música como en las demás bellas artes, el conocimiento se adquiere con el alma, no con las clases de salón.

Cronómetro.